Créditos ECTS

febrero 26th, 2014 | Posted by Dani in Educación

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Uno de los objetivos de la Unión Europea en materia de educación es promover la cooperación entre universidades, considerando como uno de los elementos esenciales para alcanzar dicho objetivo la movilidad de los estudiantes.

 

Por ello, para crear un verdadero espacio europeo abierto en materia de educación, lo que se conoce como el Espacio Europeo de Educación Superior (EEES), del que ya hemos hablado en un artículo anterior, es condición previa y esencial el reconocimiento de estudios y títulos.

Con este fin se desarrolló el Sistema Europeo de Transferencia de Créditos (ECTS).

En el artículo de hoy, te damos a conocer todo lo que necesitas saber sobre ellos.

 

Tras la creación del Espacio Europeo de Educación Superior (EEES), se ha modificado el sistema de créditos que se utilizaba para medir la carga lectiva de las asignaturas universitarias (basado únicamente en las horas lectivas del profesor, y según el cual, cada 10 horas de clase se correspondían con un crédito), estableciéndose como unidad de medida lo que se conoce como Sistema Europeo de Transferencia de Créditos (ECTS).

Fue adoptado en 1989, originalmente en el marco del programa Erasmus (en la actualidad, integrado en el programa Sócrates).

Se estableció inicialmente como un sistema de transferencia de créditos para facilitar el reconocimiento de los periodos de estudio en el extranjero.

 

¿Qué es un sistema de créditos?

Un sistema de créditos es una forma sistemática de describir un programa de educación, asignando créditos a sus componentes.

La definición de los créditos en los sistemas de educación superior puede basarse en diferentes parámetros, tales como la carga de trabajo del estudiante, los cursos y objetivos de formación, los resultados del aprendizaje, etc.

 

¿Qué son los créditos ECTS?

ECTS son las siglas de European Credit Transfer System (Sistema Europeo de Transferencia de Créditos) y constituye un sistema unificado, adoptado por las universidades de todos los países que integran el EEES, para garantizar la homogeneidad y la calidad de los estudios que ofrecen.

Básicamente, el crédito ECTS es la unidad de medida con la que se organizan los estudios y las asignaturas en el EEES.

Con los créditos ECTS se mide la carga lectiva de las asignaturas y, por consiguiente, de toda una carrera universitaria sumando los créditos ECTS de todas sus asignaturas.

 

Se trata, por tanto, de un sistema centrado en el estudiante y basado en la carga de trabajo necesaria para la consecución de los objetivos de un programa formativo.

Cambia así, de forma radical, el concepto de crédito, ya que lo que pasa a valorar no es exclusivamente la duración de las clases impartidas por los docentes, sino el volumen total de trabajo que el estudiante debe realizar para superar la asignatura.

E incluye:

  • Las horas de clase teóricas y prácticas
  • El esfuerzo dedicado al estudio
  • La preparación y realización de exámenes
  • Tutorías, seminarios, trabajos, prácticas, proyectos, etc.
  • Cualquier otra actividad académica contemplada en el programa

 

El Real Decreto 1125/2003, de 5 de septiembre (BOE 18/09/2003) establece el sistema universitario de créditos y calificaciones europeos.

 

¿Cuáles son sus principales características?

El crédito ECTS se basa en la convención de que 60 créditos miden la carga de trabajo de un estudiante a tiempo completo durante un curso académico. La carga de trabajo para un estudiante en un programa de estudios a tiempo completo en Europa equivale, por lo general, a 1.500 / 1.800 horas por año.

Por ello, en estos casos, un crédito representa de 25 a 30 horas de trabajo.

Además, en el sistema ECTS, los créditos sólo pueden obtenerse una vez que se ha completado el trabajo requerido y se ha realizado la evaluación adecuada de los resultados del aprendizaje.

 

Así, en este sentido, el crédito es también una forma de cuantificar los resultados del aprendizaje.

Dichos resultados son conjuntos de competencias que expresan lo que el estudiante sabrá, comprenderá o será capaz de hacer tras completar un proceso de aprendizaje.

Por ello, se asignan créditos a todos los componentes educativos de un programa de estudios (como módulos, cursos, períodos de prácticas, trabajos de tesis, etc.). Los créditos reflejan el volumen de trabajo que cada componente requiere en relación con el volumen total de trabajo necesario para completar un curso entero de estudio.

 

Por último, los resultados del estudiante se documentan mediante la atribución de una nota local/nacional.

Se trata, en definitiva, de una forma de valorar el crédito universitario que se conecta con la idea de que el estudiante sea el centro y principal actor del sistema universitario europeo. Es decir, pasar de un sistema focalizado en la enseñanza a otro centrado en el aprendizaje.

 

Este sistema presenta, por tanto, algunas indudables ventajas, como son:

  • Hace que los programas de estudio resulten fácilmente comprensibles y comparables para todos los estudiantes, tanto locales como extranjeros
  • Facilita la movilidad y el reconocimiento académico
  • Ayuda a las universidades a organizar y revisar sus programas de estudios
  • Puede ser utilizado para diversos programas y modalidades de enseñanza
  • Hace que la educación superior europea sea más atractiva para los estudiantes de otros continentes

 

Conclusión

Podemos concluir diciendo que el sistema ECTS constituye un verdadero cambio en la metodología de la educación superior europea.

Supone un modelo más avanzado en el que el alumno pasa de la docencia por enseñanza (basada en la recepción de conocimientos) a la docencia por aprendizaje (planteada sobre desarrollo de competencias).

El uso del ECTS supone un instrumento en favor de la transparencia, dirigido a establecer las condiciones necesarias para la aproximación entre los centros, facilitando el reconocimiento de títulos.

Además, puede aplicarse a todo tipo de programas, independientemente del modo en que se obtengan (en el centro educativo o en el trabajo), del status de los estudiantes (a tiempo completo o parcial) y del tipo de aprendizaje (formal y no formal).

 

Es indudable que dicho reconocimiento académico ha de ser condición sine qua non para que la movilidad estudiantil sea efectiva, práctica y eficiente, con independencia (y a pesar) de las diferencias de contenido de los programas.

En definitiva, su gran ventaja radica en que, al ser un sistema unificado de créditos (una unidad de medida igual para todas las universidades del EEES), facilita la movilidad de los alumnos entre universidades, permitiendo:

  • Comparar mucho más fácilmente la carga lectiva de las titulaciones
  • El reconocimiento por las universidades de cada país de las asignaturas cursadas en la universidad de otro país, facilitando el proceso de convalidación de las mismas.
  • Y facilitando la movilidad de los estudiantes y la convalidación de sus estudios

 

 

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