La Escucha Activa

febrero 7th, 2014 | Posted by Dani in Recursos didácticos

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Las personas somos seres sociales (como regla general). Pasamos buena parte de nuestra vida relacionándonos con nuestros semejantes, comunicándonos con ellos.

Por ello, para desenvolvernos de forma adecuada en estas situaciones sociales cotidianas es fundamental desarrollar ciertas habilidades y capacidades de comunicación.

 

Una de ellas es la escucha activa, nuestro tema de hoy.

 

La comunicación es el proceso mediante el cual una persona llamada emisor transmite un mensaje (información, opinión, etc.) a otra, llamada receptor, a través de un medio o canal, empleando un código común.

Este es el esquema de la comunicación:

 

Como se puede comprobar, en todo proceso comunicativo intervienen, al menos, dos sujetos: un emisor y un receptor.

Por ello, para una comunicación eficaz, el esfuerzo no sólo debe llevarse a cabo por uno de ellos, el emisor, sino también por el receptor.

Y, precisamente, uno de los elementos más importantes y difíciles dentro del proceso comunicativo es saber escuchar.

 

Si nos paramos a observar, nos podemos dar cuenta fácilmente de que buena parte de la falta de comunicación que sufrimos en nuestros tiempos se debe a no saber escuchar.

A menudo, estamos mucho más tiempo pendientes de lo que nosotros decimos que de lo que dicen los demás, perdiéndose buena parte de la esencia de la comunicación.

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Tendemos a creer que la escucha se produce de forma automática, sin embargo, esto no es así. Es más, normalmente, escuchar requiere un esfuerzo superior que el que se necesita para hablar.

Escuchar es entender, comprender, dar sentido a lo que se oye. Requiere un esfuerzo de empatía, de entender la comunicación desde el punto de vista del que habla.

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La escucha implica la adopción, por parte del receptor, de una posición activa, de saber “leer” lo que subyace más allá de lo que se oye, de conocer no sólo lo que dice, sino también lo que está tratando de comunicar.

Además, escuchar implica un proceso de feedback por el cual damos a la persona que está hablando la información de que recibimos su mensaje correctamente y comprendemos su posición.

En todo ello consiste, precisamente, la escucha activa.

 

Objetivos / Beneficios que persigue la escucha activa

Los más importantes, entre otros, son:

  • Permitir obtener más información del mensaje
  • Evitar confusiones y malos entendidos
  • Otorgar la seguridad al interlocutor de que hemos recibido y comprendido su mensaje
  • Motivar al interlocutor a proporcionarnos más información
  • Facilitar la comunicación, y que sea más fluida y eficaz

 

Elementos que facilitan la escucha activa

Los más importantes, entre otros, son:

  • Disposición psicológica

Prepararse interiormente para escuchar.

  • Observar al interlocutor

Identificar el contenido de lo que dice, los objetivos y los sentimientos.

  • Mostrar empatía

Expresar al interlocutor que se le escucha, poniéndonos en su lugar, a través de comunicación verbal y no verbal.

Ello no significa aceptar ni estar de acuerdo con la posición del otro.

  • Parafrasear

Permite verificar, con las propias palabras, lo que parece que el emisor acaba de decir, es decir, si realmente se está entendiendo y no malinterpretando lo que se dice.

  • Emitir palabras de refuerzo o cumplidos

Son expresiones que refuerzan el discurso del emisor, al transmitir que uno aprueba, está de acuerdo o entiende lo que se acaba de decir, informando de nuestro grado de comprensión o de la necesidad de una mayor aclaración.

 

Elementos que dificultan la escucha activa

Entre otros, destacan:

  • Prestar atención a nosotros mismos

De esta manera, mermamos nuestra capacidad para escuchar a los demás.

  • Pretender que escuchamos

Cuando en realidad no es así. Hacemos creer a nuestro interlocutor que escuchamos cuando, en realidad, en ocasiones sin pretenderlo, estamos pensando en nuestros quehaceres, problemas, etc.

  • Distracciones o atención dividida

Se produce al tratar de hacer demasiadas cosas a la vez.

La curva de la atención se inicia en un punto alto, disminuyendo a medida que el mensaje continúa, para volver a ascender al final del mensaje. El objetivo es mantener constante la curva de atención.

  • Interrupciones
  • Prejuicios

 

En definitiva, ejercer una escucha activa facilita al emisor, de forma notable, la transmisión de su mensaje, así como hacer la comunicación más fluida y eficaz, ofreciéndole un feedback que le permite comprender que se está entendiendo su mensaje, favoreciendo el proceso comunicativo.

 

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