Comisiones Bancarias (y III): ¿Cuáles podemos evitar?

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Para terminar con este bloque de tres artículos, vamos a analizar por último aquellas comisiones que, como usuarios de los servicios ofrecidos por las entidades financieras, podemos evitar o, al menos, reducir.

Si te has perdido los dos anteriores, estos son los enlaces:

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Continuamos tras el salto…

Como has podido deducir de los dos artículos anteriores, las comisiones son uno de los principales quebraderos de cabeza que tenemos como usuarios de los servicios ofrecidos por las entidades financieras o bancos.

Por ello, para finalizar, y sin ánimo de ser exhaustivos, desde Educadictos te ofrecemos algunos consejos para evitar o reducir algunas de las principales comisiones que habitualmente se aplican.

En todo caso, y como punto de partida, es importante recordar que, como usuarios, debemos leer siempre con detenimiento y comprender los contratos que firmemos (lo cual no es sencillo), para saber qué criterios de cobro se atribuyen.

Asimismo, se hace indispensable una adecuada planificación y gestión de nuestras finanzas, así como anticiparnos a determinadas situaciones, como por ejemplo, evitar quedarnos en números rojos.

También es importante negociar. La negociación entre cliente y banco, aunque no siempre posible, en ocasiones puede mejorar las condiciones.

Dicho lo anterior, estos son algunos consejos:

  • Utiliza la banca on-line

Si no tienes inconveniente ni dificultades en recurrir a la banca on-line, es una interesante alternativa.

En general, supone un ahorro considerable en los cargos que nos aplica nuestra entidad.

Por ejemplo, realizando órdenes de traspaso en efectivo mediante banca electrónica se evitan las comisiones en las transferencias.

  • Evita los descubiertos

Procura siempre mantener en tu cuenta un saldo mínimo, por los recibos imprevistos  o inesperados, evitando así que entre en números rojos.

Dependiendo del banco, se puede llegar a pagar un interés del 10% TAE sobre el saldo pendiente y una penalización de entre 20 y 39 euros por una reclamación por descubierto.

  • Unifica las cuentas

Puede que necesites tener varias cuentas abiertas. Pero asegúrate de que realmente son necesarias. Si no, junta todo en una única cuenta.

Pasar de utilizar tres cuentas a utilizar sólo una puede suponer un ahorro de más de 100 euros al año.

  • Cuantos más productos contratados, mayor capacidad de negociación

Domiciliar tus recibos (agua, luz, gas, teléfono, Internet, etc.), ingresar la nómina, pensión o prestación, tener contratado algún plan de pensiones, seguro o producto de ahorro (por ejemplo, un fondo o plazo fijo), son todos factores que contribuyen a reducir el número y/o el importe de las comisiones.

Por la misma razón, si tu unidad familiar está formada por varios miembros, es preferible elegir un único banco para todos.

  • Controla las comisiones que te cobran

Puede parecer una obviedad, pero muchas de las comisiones que se aplican se nos pasan desapercibidas.

No aceptes comisiones que no se hayan advertido con anterioridad ni tampoco los cambios en las mismas producidos sin previo aviso.

  • Estudia y compara la competencia

Tu banco no es tu amigo. No te apegues a él.

Si no satisface tus expectativas o la competencia te ofrece mejores condiciones, cámbiate de entidad.

  • La unión hace la fuerza

En caso de que tengas que hacer alguna reclamación, entérate de si hay más usuarios afectados.

Las reclamaciones que se llevan a cabo contra las entidades financieras de forma colectiva suelen tener más éxito y beneficiar a un mayor número de usuarios.

  • Vigila el número de tarjetas que tienes y el uso que haces de ellas

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Esto es todo. Esperamos que haya sido de tu interés.

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