El Color Púrpura I: Alice Walker y la sociedad sureña de 1900

El Color Púrpura la una novela de la escritora americana Alice Walker, ganadora del premio Pulitzer de literatura en 1983 que fue llevada al cine dos años más tarde por Steven Spielberg. Debido a sus implicaciones sociales, tanto la novela como su versión fílmica, constituyen un interesante estudio de género, identidad étnica y denuncia social, idóneo para servir de base en una actividad de cine-forum o ejercicio de crítica literaria.

Como preludio a cualquiera de las dos actividades propuestas en el párrafo anterior, hemos de proporcionar a nuestros alumnos un contexto histórico-social que les permita situar la obra, así como los datos biográficos del autor/a que consideremos más relevantes para la interpretación de la historia.

A continuación encontraréis la información necesaria para dirigir la atención de los alumnos a algunos de los puntos más destacables de la historia, antes del visionado de la película o la lectura de la novela:

Biografía de la Autora:

Alice Walker, nacida en Eaton, Georgia el 9 de febrero de 1944, es la menor de los 8 hijos de la pareja de granjeros Willie Lee y Minnie Lou Grant Walker.

A la edad de 8 años, Alice sufrió un accidente mientras jugaba con uno de sus hermanos. A raíz de esta lesión, perdió la vista en su ojo derecho, lo que la convertiría en una adolescente reservada y sombría que acabaría por encontrar refugio en la creación literaria.

Tras graduarse en el instituto, dejó Eaton para trasladarse al Spelman College de Georgia en 1961. Antes de su partida, su madre le hizo 3 regalos que marcarían su vida y que se reflejarán en Celie, la protagonista de El Color Púrpura:

Una maleta: para recorrer el mundo

Una máquina de escribir: para transformar el mundo

Una máquina de coser: para sobrevivir en el mundo

En 1964, atraviesa una dura crisis personal tras descubrir que estaba embarazada. Durante días contempló la idea del suicidio llegando incluso a dormir con una cuchilla bajo la almohada. Una vez más, consiguió refugiarse en la literatura y decidió someterse a un aborto y continuar con su vida.

Fue precisamente durante este periodo de angustia e incertidumbre cuando escribió la historia titulada To Hell with Dying que se publicaría un año más tarde bajo la supervisión de su profesora Muriel Ruykeyser.

Dos años más tarde, Walker se casa con el abogado de derechos civiles Melvyn Laventhal, constituyendo, pese a la presión social de su entorno, la primera pareja interracial de Mississippi.

En 1968, Alice sufre un aborto espontáneo que la hunde en una profunda depresión, época durante la cual escribe y publica su primer libro Once.

Tras la publicación de The Third Life of Grange Copeland nacerá su hija Rebeca y Alice aceptará un puesto de profesora en el Wellesley College, donde iniciará sus estudios de género.

Años más tarde, Alice Laventhal se divorciará de su marido, recuperando su apellido de soltera.

Ya como Alice Walker, escribirá el Color Púrpura, la novela que le valdría un premio Pulitzer, propulsando su carrera literaria y levantando polémica entre la crítica afroamericana debido al estereotipo masculino representado por Albert.

Contexto Histórico-Social en El Color Púrpura

El estudio del contexto histórico-social durante la década de los años 20 en Estados Unidos exige una clara distinción entre los estados del norte y el sur.

Mientras las nuevas industrias como la automovilística (Ford) prosperaban en las ciudades del norte, la vieja economía sureña, basada en el tabaco y el algodón, que no podía subsistir sin el sistema esclavista, se hundía día tras día.


Aunque la prosperidad no duraría, tras el crack del 29, el presidente Roosevelt, lanzó el ‘New Deal’, un paquete de medidas destinado a restaurar el estado de bienestar. Sin embargo, una vez más, los estados del sur volverían a quedarse al margen y, a los problemas sociales derivados de la falta de empleo, hubo que sumar los conflictos raciales que tuvieron como máximo exponente los incidentes protagonizados por los miembros del Ku Klux Klan.

Un hecho digno de mención en este contexto fue la abolición, tras el crack de la bolsa, de la ley Volstead, promulgada en 1919, por la cual se prohibía la elaboración, comercio, transporte y consumo de bebidas alcohólicas y que constituyó la oportunidad de negocio de bandas organizadas como la de Al Capone, que consiguió recaudar 60 millones de dólares en un año gracias al contrabando de bebidas alcohólicas. (Una sugerencia cinematográfica para aquellos que estéis interesados en profundizar en el contexto social generado en torno a la ley seca es la serie Boardwalk Empire, que desgrana a la perfección los entresijos de la mafia en los años 20).

Pese a que El Color Púrpura está ambientado en la sociedad sureña posterior a la firma del Acta de Emancipación (de la mano del presidente Lincoln en 1863), el trasfondo de la esclavitud es patente a lo largo de toda la historia.

En el sistema esclavista, la población afroamericana era considerada como un bien material del que el propietario podía disponer libremente y por lo tanto no contaban en absoluto con el amparo de la ley. Esto suponía que ningún blanco tendría que responder ante un tribunal por crímenes cometidos contra un afroamericano. (Una sugerencia cinematográfica para aquellos que estéis interesados en profundizar en el tema de las inequidades sociales en el sur tras la firma del Acta de Emancipación: “Matar a un ruiseñor”. Es la adaptación al cine de la novela publicada por la escritora estadounidense Harper Lee en 1960)

Puesto que la evolución social es un proceso más lento que la aprobación de una ley, los prejuicios raciales pervivieron en la sociedad mucho más allá de la firma del Acta, hecho que se hace patente en varias ocasiones a lo largo de la historia que narra El Color Púrpura.

“As I would not be a slave, so I would not be a master. This expresses my idea of democracy. Whatever differs from this, to the extent of the difference, is no democracy.”A.Lincoln