Herramientas Creativas (III): Pensamiento Divergente

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El Método Scamper y el Pensamiento Lateral son algunas de las herramientas creativas que hemos ido analizando en artículos anteriores. Puedes consultarlos haciendo clic en los enlaces anteriores.

Hoy es el turno de saber un poco más sobre el Pensamiento Divergente.

 

Pensamiento Divergente es un término que se emplea para hacer referencia a un proceso mental o a una técnica utilizada junto al pensamiento convergente (del que hablaremos en otro post). Consiste en seguir una cantidad de procesos lógicos hasta dar con una solución a un problema dado.

En la mayoría de las ocasiones la solución alcanzada a través del pensamiento divergente suele ser la acertada.  No obstante, podrá conducirnos a soluciones no válidas que tendremos que desechar y volver a buscar la que nos resulte adecuada.

 

El pensamiento divergente suele producirse sin pensar en ello, ya que muchas de las ideas que fluyen en nuestra cabeza sobre un tema se producen de modo libre y espontáneo.

Se estudian muchas soluciones en un espacio breve de tiempo y, con ello, se crean multitud de vínculos más a esas soluciones. Una vez que el proceso del pensamiento llega a su fin, toda la información y todas las ideas que se hayan aportado son organizadas y se estructuran.

 

Importante es saber que el reflejo del pensamiento divergente es la capacidad de aportar el mayor número de ideas o de respuestas posibles, lo que nos indica que es uno de los ingredientes imprescindibles en la receta de la creatividad.

Aunque, no sólo es suficiente con utilizar el pensamiento divergente por sí mismo. Si queremos que la creatividad resulte efectiva, tiene que ir asociado a una movilidad o flexibilidad mental, ya que no solo es sumar ideas, sino que no se repitan y poder analizarlas, si hiciera falta, desde otro ángulo.

Utilizar el pensamiento divergente en el plano empresarial es usar esta técnica para tomar decisiones importantes y novedosas, muchas veces corriendo un gran riesgo, que los profesionales tendrán que asumir.

 

En el área de la innovación, el pensamiento divergente tiene gran importancia y supone una gran apuesta que resulta necesaria si queremos destacar en nuestros proyectos de futuro.

Hacer las cosas de una forma distinta al resto, donde la iniciativa y la creatividad son dos actitudes muy necesarias.