Herramientas Creativas (V): Seis Sombreros Para Pensar

.

Bajo esta curiosa denominación existe una interesante herramienta o técnica creativa ideada por Edward De Bono (prolífico escritor, psicólogo, y entrenador e instructor en el tema del pensamiento) en su libro con el mismo título.

Consiste en una aplicación práctica del denominado pensamiento paralelo.

En el artículo de hoy, te explicamos en que consiste.

 

 

De Bono nos dice en su libro que la principal dificultad para el pensamiento es la confusión. Intentamos hacer demasiado al mismo tiempo.

Las emociones, la información, la lógica, la esperanza, la creatividad…, nos agobian.

Por ello, nos presenta un concepto simple: permitir al pesador hacer una cosa de cada vez, es decir, separando lógica, emoción, creatividad, etc., sucesivamente.

 

¿Qué es?

Los Seis Sombreros para Pensar es, en realidad, una técnica o herramienta creativa y/o de comunicación utilizada para facilitar el análisis y resolución de problemas desde distintos puntos de vista o perspectivas, en la que se fuerza a cambiar la forma habitual de pensar, formando diferentes enfoques de una misma situación.

Los seis sombreros representan seis maneras de pensar y deben ser considerados como direcciones de pensamiento más que como etiquetas para el pensamiento.

 

Ponerse un sombrero implica definir un cierto tipo de pensamiento, permitiendo conducir al mismo en una determinada dirección.

Con ello, se desvía al pensador o pensadores de su rol habitual y se les lleva a pensar de un modo distinto sobre el tema en cuestión.

Por tanto, es realmente interesante en dinámicas de grupo, ya que el mayor número de participantes genera un mayor intercambio de ideas.

Todos los participantes tienen la oportunidad de dar sus opiniones desde cualquier sombrero, aunque inicialmente hayan sustentado un punto de vista contrario.

Además, los sombreros han de utilizarse proactivamente y no reactivamente, por lo que se separa el ego del desempeño.

 

¿Cómo se utiliza?

La aplicación de esta técnica es muy sencilla.

Hay seis sombreros, cada uno de un color: blanco, rojo, negro, amarillo, verde y azul.

 

Los participantes se ponen cada uno de ellos para indicar el tipo de pensamiento que están utilizando, teniendo siempre en cuenta que la acción de ponerse y quitarse el sombrero es esencial.

Todos los participantes deben utilizar el mismo color de sombrero al mismo tiempo.

Y debe cambiarse de forma de pensar a la par que se cambia de sombrero, en vez de pensar en todas las situaciones posibles a la vez.

 

Además, debería existir un moderador del debate que mantenga el orden de cara a un correcto desarrollo de la dinámica.

 

Por último, estos son los estilos de pensamiento que representa cada sombrero:

  • Sombrero Blanco

Con este pensamiento nos centramos en la información y/o datos disponibles.

  • Sombrero Rojo

Con él se analizan los problemas utilizando la intuición, los sentimientos y las emociones. El participante los expone sin tener que justificarlos.

  • Sombrero Negro

Es el sombrero del juicio y la cautela. Con él se trata de ser crítico y poner de manifiesto los aspectos negativos del tema tratado.

  • Sombrero Amarillo

Es el opuesto al anterior. Busca la lógica positiva, ventajas, beneficios, etc.

  • Sombrero Verde

Es el sombrero de la creatividad, de generar nuevos pensamientos.

  • Sombrero Azul

Es el sombrero del control y la gestión del proceso del pensamiento. Con él se resume lo que se ha dicho y se llega a las conclusiones.

 

Beneficios de su utilización

Entre otros beneficios, la técnica de los Seis Sombreros:

  • Fomenta el pensamiento paralelo
  • Impulsa el pensamiento en toda su amplitud
  • Permite analizar un problema desde diferentes puntos de vista
  • Permite pensar en equipo, de forma colaborativa y donde todos los participantes miren al mismo tiempo en la misma dirección
  • Es una manera simple y directa de expresar pensamientos sin ofender

Por ejemplo, es más fácil pedirle a alguien que por un momento se quite el sombrero negro, que pedirle que deje de ser negativo.

  • Evita que algunas personas puedan quedarse encerradas en su tipo de pensamiento
  • Se libra de los argumentos a favor y en contra, así todos los participantes contribuyen desde un enfoque constructivo

 

Conclusión

Como ya hemos comentado, se trata de una técnica muy interesante que puede ser aplicada individualmente o en grupo, y es de gran utilidad para ver los efectos de una decisión desde diferentes puntos de vista.

Tiene multitud de aplicaciones: poner en marcha nuevos proyectos, lazar nuevos productos o servicios, buscar soluciones a problemas, debatir sobre una idea, y un amplio etcétera.

Además, tiene la capacidad de neutralizar las jerarquías y lograr que todos los miembros del grupo se sientan en igualdad de condiciones para aportar sus pensamientos.

En definitiva, una forma de facilitar y de dejar fluir nuestro pensamiento.