La Economía Sumergida

Actualmente existen en España alrededor de 6 millones de parados.

Nadie se ha preguntado ¿por qué no ha habido un estallido social mayor en España?

Hay quienes opinan que sobrevivimos gracias a la economía sumergida, pero otros consideran que su erradicación permitiría aumentar la recaudación fiscal, y reclaman que se persiga para que emerja el empleo.

La economía sumergida hace referencia a toda actividad económica que no se declara y que se escapa al control del fisco, y aunque es complejo y difícil realizar estadísticas reales sobre este tema, se puede estimar que alrededor del 25 % del PIB (producto Interior Bruto), esto es, un montante de 250.000 millones € anuales pertenecen a la economía sumergida en nuestro país.

Nos encontramos con dos variantes:

Economía Informal: Evasión del pago de impuestos utilizando para ello el fraude fiscal y el laboral, trabajos no declarados, la venta ambulante o la famosa infravaloración del precio escriturado en el sector del ladrillo.

Economía Ilegal: Blanqueo de capitales, tráfico de drogas, prostitución, corrupción y evasión fiscal.

 

Dejando de lado la economía ilegal, (puesto que se trata de un tema mucho más complejo y encaminado hacia otros aspectos que no comentaremos en este post), la mayor parte de las actividades “en B” o “en negro” en España, son trabajos o ventas no declaradas, siendo el sector de la construcción el que acumula más montante de esta actividad sumergida, si hablamos de la economía informal.

Continuamos tras el salto…

Según noticias a lo largo de este año 2013 sobre la economía sumergida en España podemos recapitular lo siguiente:

• El fraude en nuestro país se sitúa entre el 20% y el 25% del PIB
• El 72% del fraude en el país procede de grandes empresas y patrimonios.
• Las Pymes responden por el 17% de la evasión.
Autónomos y asalariados son responsables del 8% de los engaños fiscales.
• A pesar de las sanciones, acabar con el fraude parece improbable.

Existen varios motivos por los cuales existe la evasión al fisco:

• Impuestos elevados.
• Dificultades para afrontar gastos que supone la actividad de una empresa.
• Desempleo.
• Demasiada burocracia
• La moral tributaria (actitud de los ciudadanos frente al Estado)

Sociólogos, economistas y algunos políticos opinan que la economía sumergida hace de amortiguador de los efectos perjudiciales de la crisis.

 

Familia, economía sumergida y esperanza colectiva salvan a España del estallido social

Y como bien comentábamos y sabemos hay quienes se decantan por perseguir y sancionar estas conductas, y aunque las leyes, teóricamente, sean aplicables a todos por igual, volviendo a la pregunta planteada al inicio, hoy en día mucha gente de a pie subsiste gracias a este “modo de economía”.

Por ende, supongo que no están en igual de condiciones, el padre o madre de familia o estudiante que presta sus servicios retribuidos “en negro” para poder sobrevivir, y la gran evasión fiscal de grandes compañías y multinacionales, donde el porcentaje de este dinero “en B” es mucho mayor y creciente (caso Bárcenas, Caso Nóos, etc)

La economía está compuesta de sus respectivos ciclos de auge y ciclos de crisis, se habla de una economía sumergida en tiempos de declive, pero esta vertiente económica existe ya hace décadas aunque con causas y consecuencias diferentes.

Se atribuye la aparición de actividades ilegales a las imperfecciones del sistema impositivo y se utiliza la regulación como criterio básico para definir la informalidad a lo que se llama “economía sumergida”, en el caso de los países desarrollados.

Autores como Henry David Thoreau, (escritor, poeta y filósofo estadounidense, de tendencia trascendentalista), explica los principios básicos de “La Desobediencia Civil” que él mismo puso en práctica: se negó a pagar sus impuestos rechazando el poder y autoridad del Estado y su sistema, por lo que fue detenido y encarcelado.

1 Comentario

  • Caos. Qué significa dentro del artículo “continuamos tras el salto”? Mucha imagen que desconcentra la lectura de un tema que ya es demasiado conocido.