CÓDIGOS QR: NUEVA FORMA DE RECLUTAMIENTO (I)

 

Seguro que no te ha pasado desapercibido el hecho de que, de unos pocos años a esta parte, ves cada vez en más lugares, un extraño dibujo similar al de la imagen de la izquierda.

Son los denominados Códigos QR (por las siglas en inglés de Quick Response o Respuesta Rápida).

 

Vamos a conocer un poco más sobre ellos.

 

 

 Cada día que pasa, las nuevas tecnologías llegan a otro aspecto diferente de la vida cotidiana.

Una nueva manifestación son los códigos QR, cada vez más presentes en nuestra vida y en las empresas. Pero aun es bastante desconocido qué son y para qué sirven.

 

Es este grupo formado por dos posts, vamos a intentar dar respuesta a estas preguntas, profundizando en un ámbito en el que cada vez son más utilizados: la selección de personal.

  

¿Qué son los Códigos QR?

Básicamente, un código QR (también llamados códigos “bidis”, de bidimensionales) es un sistema que permite almacenar información en una especie de código de barras de dos dimensiones.

Dicho de otro modo, son un código de barras de última generación.

Son fácilmente identificables por su forma cuadrada y por los tres cuadros ubicados en las esquinas superiores e inferior izquierda.

 

Los códigos de barras tradicionales fueron inventados en EE.UU. en 1952, aunque su utilización no se generalizó hasta la década de los 80. Uno de los lugares donde vemos su gran utilidad es en las cajas de los supermercados.

Pero, en la actualidad, los códigos de barras clásicos se han quedado obsoletos, puesto que la cantidad de información que pueden almacenar es muy reducida.

 

 ¿Qué nos aportan los Códigos QR?

Su principal ventaja es que permiten introducir más información dentro de ellos, ampliando su versatilidad y permitiendo muchos y más interesantes usos.

 

Aunque han sido creados hace ya algún tiempo, su gran boom se ha producido de la mano de los teléfono móviles de última generación.

Un Código QR puede ser captado por la cámara de un teléfono y mostrar la información que lleva, lo que supone también una interesante estrategia de Marketing para las empresas.

 

 

Otra ventaja, en comparación con los códigos de barras, es que éstos últimos no disponen de un sistema de corrección de errores.

Los Códigos QR, sin embargo, sí cuentan  con este sistema, como no podía ser de otro modo, para darle sentido a sus siglas QR.

De nada sirve algo rápido si tenemos que pasarlo varias veces para que nos dé la información correcta.

 

Así, si parte del código está borroso, doblado o manchado, el lector podría, igualmente, interpretarlo de forma correcta.

Además, al tratarse de un código bidimensional, tiene un patrón de arriba abajo, y de izquierda a derecha, lo que multiplica la cantidad de información que puede contener.

 

 

En base a lo comentado, representan una excelente oportunidad para negocios, comercios, etc., pudiendo exponer los productos de manera más accesible y con más información en muestrarios, escaparates, etc.

Pero también con un enlace a nuestra tienda online (si tenemos), permitiendo al usuario comprar cualquier producto en cualquier momento (incluso fuera de horario comercial).

También resulta interesante de cara a la gestión de stocks y almacenes, pues añadiendo un Código QR a un producto podremos saber, por ejemplo, que se está agotando y acceder a toda la información necesaria para realizar el pedido.

 

Pero, además, podemos encontrar muy diversas utilidades: 

  • – Entradas de eventos
  • – Anuncios clasificados
  • – Identificadores personales para congresos, conferencias, etc.
  • – Menús de restaurantes
  • – Manuales de instrucciones
  • – Tarjetas de visita
  • – Etc.

 

 

 Te animo a leer la segunda parte de este post, donde analizaremos una utilización concreta de los Códigos QR: reclutamiento y selección de personal.

 

Allí te espero.