Linux, de todos y para todos

Sirva esta entrada en Educadictos como el primero de varios capítulos sobre Linux. Empezaremos de Cero (from scratch) para ir conociendo la plataforma, las ventajas e inconvenientes y los muchos usos que el usuario ocasional del ordenador le puede hacer. Del mismo modo, desmitificaremos las afirmaciones dadas por muchos, como que “Linux es para programadores o gente muy entendida…”

Conoceremos las alternativas al omnipresente Windows y profundizaremos un poco en el pingüineo y las aplicaciones de las que podemos echar mano.

¿Porqué Linux?

Esta es una pregunta contestada mil veces en la ingente cantidad de blogs especializados, así que yo me voy a centrar en unas pocas cualidades prácticas que descubriréis a medida que trabajéis con él, así que por ahora la respuesta será: ¿y porqué no?

Software y Actualizaciones

Aunque existe una idea generalizada de que esto no es así, existen multitud de proyectos de Software Libre para todas las plataformas (Linux, Windows y MacOS). Aunque en muchos casos no sean tan conocidos, os aseguro que pueden hacer todo (o casi todo) el trabajo diario de un PC.

Acostumbrarse a usar estas alternativas nos aportará una serie de ventajas que rápidamente compensarán las limitaciones que estos pudieran tener. Entre otras, trabajaremos con software que suele estar disponible para todas las plataformas, que se actualiza constantemente y que siempre está al alcance de un par de clicks.

Ya hablando de Linux propiamente dicho: la instalación y actualización de software y componentes del sistema está totalmente centralizado. Esto es, podemos poner a descargar e instalar 20 programas simultáneamente en lo que disfrutamos un café.

De la misma forma, cada cierto tiempo el sistema nos alertará de todas las actualizaciones recomendables (de seguridad, componentes del sistema y todos los programas instalados) y sólo tendremos que hacer un click.

Flexibilidad y Control Total

En un sistema Linux hay miles de formas diferentes para hacer el mismo proceso, desde la más fácil a la más compleja. Por esto mismo, es un sistema perfecto para todo tipo de usuarios.

Asímismo, todo el sistema es modificable, desde el entorno gráfico al gestor de conexión wifi, pudiendo escoger entre toda la variedad de software disponible para realizar una misma función. No es una característica estética, pero, como imagináis, también existen cientos de maneras de hacer esto.

Seguridad y Estabilidad

Haceros a la idea de que ningún sistema es “irrompible“. Simplemente, Linux cuenta (al igual que MacOS y BSD) con una serie de características por defecto que lo hacen perfecto para que el usuario (o toda forma de malware) no toque donde no debe, provocando extraños cambios de configuración y brechas de seguridad.

Otro factor que asegura esta estabilidad es la instalación de software, pudiendo realizarse de diferentes maneras, al usar la instalación desde “repositorios” o “fuentes confiables de software” estamos usando software que ha sido verificado al 100% para nuestro sistema. No os asustéis por el nombre, ya que esto es lo que usan todos los gestores de instalación de software existentes para esta plataforma y del que tanto han bebido las tan famosas “AppStores” de hoy en día.

Hay muchas más ventajas (y también algún inconveniente), y sólo las descubriréis jugando con este sistema así que, si tenéis curiosidad, no dudéis en seguir leyendo las próximas entradas. Hablaremos de las diferentes distribuciones de las que podemos echar mano en la red: desde la más “complicada” hasta la más habitual y “amigable”.

14 Comentarios

  • Hola Brais !!

    Un muy buen artículo y de gran interés para los que buscamos alternativas prácticas y fiables frente al tradicional Windows.

    Estaré pendiente de futuras novedades que nos vayas descubriendo.

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