Trackpad & Magic Mouse

 

Finalmente terminamos la semana, enfrentando a los dos dispositivos analizados; así pues, después de haber visto las características y los servicios que nos ofrecen ambos periféricos de la compañía de la manzana, ha llegado la hora de poner la carne en el asador y decantarse por uno de ellos.
Pero antes, unas cuántas reflexiones al respecto de si son imprescindibles o no estos dispositivos. Vaya siempre por delante, que este tipo de cuestiones tienen un carácter muy personal, pues van influir de forma notable, nuestros gustos e usos que le demos a nuestros ordenadores de sobremesa. Es por ello, que deberá ser siempre tenido en cuenta como una aportación personal, más que como un carácter técnico. Al margen de aspectos evidentes; como el caso de que la utilización de un Magic Trackpad por un periodo continuo de tiempo es insufrible, sobre todo si trabajamos con programas que requieren de precisión o de uso constante del puntero. O simplemente, como he comentado antes, si tenemos que permanecer más de 60 minutos sentado delante de la pantalla del ordenador con un periférico de estás características, tendremos que concluir que definitivamente a mi juicio no es el dispositivo adecuado, pues nos destrozaremos las muñecas.
Por tanto, lo mejor es poner en situación a los lectores y comentar que para este “análisis-opinión” he querido destinar el uso de estos periféricos para aspectos diferenciados. Y antes debo comentar, que a mi juicio ninguno puede substituir al otro. Pues bien, en el caso del Magic Trackpad lo he reservado para gestos Multi-Touch, navegación de internet, consultar el correo, navegación por la nueva aplicación de iBooks…etc. En el caso del Magic Mouse he enfocado su uso para programas de diseño y edición de video; con Photoshop, Illustrator y Premiere básicamente.
Las primeras conclusiones que os puedo aportar, es que al principio el uso del Magic Trackpad cuesta un poco, sobre todo por estar acostumbrado al uso del Magic Mouse para todo (algo similar me ocurrió, aunque no tan acentuado, cuando deje de usar un ratón convencional por el Magic Mouse). Eso sí, debo reconocer que para este tipo de usos el Magic Trackpad se descubre como un dispositivo con un gran potencial, no llegando a envidiar nada al Magic Mouse.
Este último, no me dejo tan gratas sorpresas, pues para un uso intensivo de las aplicaciones anteriormente comentadas, se hace pesado, cansado y ergonómicamente no lo veo tan adaptado como un ratón “convencional”.
Además está el hecho de que Apple ha frenado la generación de nuevos gestos para estos dispositivos, teniendo que recurrir a software de terceros. Y lo peor aún, es el hecho de la sensación que nos muestra la compañía, la cual, da la impresión de querer abandonar el proyecto más que evolucionarlo.
Como he comentado, son dos dispositivos diferentes, que nos aportan nuevas experiencias, y que salvo usos personales, no veo demasiadas opciones para justificar su precio. Otra cosa, es que queramos experimentar nuevas formas de uso, en cuyo caso, y en mi modesta opinión, me quedaría con el Magic Mouse, dado que viene de serie.
En conclusión, deberemos de tener presente, que el Magic Trackpad nos brinda una nueva experiencia, sin embargo, no nos sirve para todos los trabajos diarios con nuestro equipo, al menos en mi caso. Y el Magic Mouse, se hace poco ergonómico para el trabajo de diseñador.
Por todo ello, mi conclusión final, al menos en lo que a mis necesidades se refiere, es hacer un uso diario del Magic Mouse y abandonarlo para usos más profesionales. Lo que significa que no tengo cabida para el Magic Trackpad. El cual, es muy recomendable para llevar una “experiencia del iPad” aún sobremesa, pero poco más, al menos por el momento.
Es evidente, que está es mi opinión basada en un trabajo diario con el ordenador muy particular, por ello, seria muy interesante conocer vuestras impresiones al respecto. Animando a que dejéis en los comentarios todas vuestras experiencias y opiniones al respecto.

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