CONTRA LA CRISIS: COACHING

 

Todos somos conscientes de la situación económica y de incertidumbre laboral ante la que nos encontramos, sin que termine de verse claro un horizonte de recuperación.

La crisis económica ha supuesto la revolución de muchos aspectos de la vida cotidiana que se habían asumido como inamovibles. A muchos nos ha cogido desprevenidos, justo en el momento en el que más dispuesto se debe estar a asumir cambios y a saber gestionar la incertidumbre.

Todos los expertos apuntan a la dificultad de que las cosas vuelvan a ser como antes.

Por ello, lo más importante en estos momentos, es ajustar cuanto antes la mentalidad a las nuevas circunstancias.

 

Por suerte, no nos encontramos solos. Disponemos de una herramienta que puede ser de gran utilidad: el coaching.

  

La actual coyuntura ha provocado que, en no pocas ocasiones, los resultados de las empresas no sean satisfactorios. En algunos casos, incluso entra el pánico a la hora de actuar.

Pero incluso sin llegar a estos extremos, una de las principales consecuencias es la pérdida de la visión empresarial: se adoptan decisiones equivocadas, con poca visión, a corto plazo, simplemente para solventar la situación momentánea.

 

Y es precisamente ahora cuando las necesidades de las empresas pasan por ser más competitivas y productivas, así como por buscar nuevas formas de hacer las cosas, pero con una visión más a largo plazo.

Para superar la crisis, las empresas tienen que convertirse en agentes de cambio. Y, para ello, se debe ver el cambio no como una amenaza, sino como una oportunidad.

 

Los departamentos de Recursos Humanos deben centrar sus principales esfuerzos en el desarrollo de aquellos profesionales que puedan ofrecer el potencial necesario para contribuir a esos objetivos.

 

Y, ¿cómo se consigue?

Con este panorama, responsables de desarrollo y formación de importantes compañías coinciden en que el coaching se muestra como una de las herramientas más adecuadas para ello.

 

Pero el principal obstáculo que se encuentra el coaching es, precisamente, la resistencia al cambio: “¿y eso qué es?”, “¿de qué (me) vale?”, “no quiero que me coman la cabeza”, “no hay tiempo para eso”, etc.

 

Pero, ¿qué es el coaching?

Se trata de una disciplina que, según John Whitmore, uno de los padres del Coaching europeo, consiste en “ayudar a alguien a pensar por sí mismo, a encontrar sus respuestas, a descubrir dentro de sí su potencial, su camino al éxito…, sea en los negocios, en las relaciones personales, en el arte, el deporte, el trabajo”.

Su objetivo es potenciar la capacidad de las personas y de los equipos, trabajando para acortar la distancia entre la situación actual de una persona y lo que se propone conseguir, permitiendo ver quiénes somos realmente y poniendo en marcha todo nuestro potencial.

 

Y, aunque aquí lo estamos analizando desde el punto de vista de la empresa, el coaching, como vimos anteriormente, puede ser de utilidad para cualquier ámbito (obviamente, siempre es más indicado para personas/perfiles que acepten poner mucha creatividad, asuman retos, estén dispuestos a cuestionarse y a hacer las cosas de modo diferente, etc.).

 

En el ámbito empresarial, sus objetivos pueden ser muy diversos: 

  • – Mejorar las ventas
  • – Integración en nuevos equipos o proyectos
  • – Promoción profesional
  • – Mejorar las relaciones interpersonales
  • – Gestionar el tiempo
  • – Desarrollo liderazgo
  • – Mejorar la capacidad para dirigir una organización
  • – Etc.

 

Los datos demuestran que, cuando los empresarios y/o directivos empiezan a pensar de esta nueva manera, se convierten en gestores más efectivos. Y, en la mayoría de los casos, las empresas que triunfan son aquellas en las que sus gestores se esfuerzan por seguir aprendiendo y se preparan para asumir cambios en su forma de pensar y de hacer las cosas y no dudan en pedir ayuda cuando lo necesitan.

 

Es lo que se ha denominado por Luis Rojas Marcos, profesor de psiquiatría de la Universidad de Nueva York, como resiliencia, y se entiende como “la capacidad que tenemos la mayoría de las personas para encajar, resistir sin rompernos y, con el tiempo, volver al estado inicial en el que estábamos, ante las adversidades”.

 

En definitiva, el coaching es una disciplina que hace salir a la persona de su zona de comodidad, impulsándola a transformarse en su mejor versión y a dar lo mejor de sí misma.

 

En cualquier caso, esta disciplina, por sí sola, no es la panacea para sacar a las empresas de la crisis, pero sí una herramienta muy válida para muchos momentos en dichas empresas.

 

Por ello, si quieres una ayuda para sobrevivir a la crisis, ármate de resiliencia.

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