Empresa Familiarmente Responsable

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En los últimos años se han producido en nuestro entorno importantes cambios socio-demográficos.

Dichos cambios, como no podía ser de otro modo, también han afectado al ámbito empresarial, en lo que a la organización de las plantillas se refiere, generando, en muchos casos, graves dificultades a la hora de conciliar trabajo y familia.

 

En no pocas ocasiones, el éxito profesional sólo se ha podido alcanzar dejando en un segundo plano la vida personal y familiar. En consecuencia, la conciliación entre la vida laboral y familiar se ha convertido en uno de los grandes retos de la sociedad actual.

 

Por suerte, cada vez está más generalizada la idea de que el equilibrio entre estos tres ámbitos de la vida de una persona favorece la motivación, el compromiso, y en consecuencia, la eficiencia en el puesto de trabajo.

De ahí que, de unos años a esta parte, muchas empresas hayan empezado a tomar muy en consideración estas cuestiones, integrándolas incluso dentro de sus políticas de responsabilidad social empresarial, y dando lugar a lo que hoy conocemos como las empresas familiarmente responsables (EFR).

 

Según una encuesta realizada por el Families and Work Institute, un gran número de personas cambiaría algunas compensaciones y beneficios por flexibilidad para poder conciliar la vida personal, laboral y familiar.

La familia del trabajador empieza a ser importante, transformándose verdaderamente en un nuevo stakeholder de la empresa.

 

Por ello, cada vez es mayor el número de empresas que se está dando cuenta de que apostar por la calidad de vida de sus trabajadores lleva aparejada un aumento de la productividad y de la rentabilidad, al mismo tiempo que se mejora la reputación de la propia empresa.

Las organizaciones que han recibido esta certificación se benefician de una mayor capacidad para atraer y retener el talento, aumenta el interés por trabajar en ellas y se observa una notable mejora del clima laboral de los trabajadores ya empleados.

Esto aumenta la productividad, lo que repercute, de forma favorable, en la mejora de la competitividad y del rendimiento empresarial.

 

¿Qué es el Certificado de EFR?

La concepción de EFR responde a una nueva cultura socio-laboral y empresarial basada en la flexibilidad, el respeto y el compromiso mutuos.

Los certificados de EFR reconocen a aquellas organizaciones que se implican en la integración de esta nueva cultura de trabajo, incorporando un sistema integral de gestión que permita una eficaz armonía entre los ámbitos laboral, y personal y familiar, fomentando el diseño, implantación, evaluación y mejora de prácticas y políticas relativas a dicha conciliación, así como el apoyo a la igualdad de oportunidades.

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Por tanto, una empresa es familiarmente responsable cuando desarrolla una serie de políticas y programas con especial atención a personas con responsabilidades familiares, políticas en relación con la maternidad y paternidad, educación, cuidado de personas dependientes, etc.

 

Pero también relativas al ámbito de la estabilidad en el empleo, la flexibilidad laboral, temporal y espacial, la igualdad de oportunidades, la gestión de la diversidad, las políticas de RRHH, etc.

 

Los principales aspectos que se suelen tenerse en cuenta para conceder este tipo de certificación son, entre otros:

  • Estilo de dirección
  • Perspectiva de género
  • Estabilidad y/o calidad en el empleo
  • Flexibilidad temporal y espacial
  • Apoyo a la familia de los empleados
  • Políticas de desarrollo profesional
  • Igualdad de oportunidades
  • Integración laboral de los colectivos más desfavorecidos

 

¿Qué beneficios tiene?

Además de los beneficios ya citados, basados en el rendimiento y la eficacia, otros son que contribuye a reducir el absentismo y la rotación y, por ende, retener el talento, gracias a una mayor calidad de vida de los trabajadores y a la generación de un clima de paz social en la empresa.

Además, a nivel externo, también produce una serie de beneficios para la empresa:

  • Mejora de la imagen y la reputación social y corporativa de la organización
  • Prestigio frente a la competencia
  • Puede favorecer el acceso subvenciones o beneficios fiscales
  • Imagen de compromiso con los empleados y la sociedad
  • Atracción y fidelización de los mejores trabajadores del sector
  • Cada vez más, tanto consumidores como inversores se decantan por las empresas responsables con la sociedad

 

Conclusión

Por tanto, la finalidad última que tiene el certificado de EFR es crear una nueva cultura empresarial, respetuosa con la esfera familiar de los trabajadores, y que posibilite una armonía entre los ámbitos personal, familiar y laboral.

 

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