PAUTAS SENCILLAS PARA LA ELABORACIÓN DE RECUROS ESQUEMÁTICOS EN EDUCACIÓN

Con los avances en educación, especialmente por la implantación de las TICS  y por los cambios de procesamiento de la información de los nuevos alumnos, “nativos digitales”, nos vemos obligados a incorporar recursos y herramientas pedagógicas más elaboradas dándosele cada vez más importancia a la imagen en el aprendizaje.

Son muchas las herramientas que tiene un docente a su alcance, herramientas en muchos casos muy similares y que se tienden a confundir. Es muy importante tener en cuenta que cualquier recurso que utilicemos debe seguir una serie de reglas que están estandarizadas siguiendo las normas ISO o UNE.

En este post me gustaría establecer las pautas y diferencias de tres de las más utilizadas: mapas conceptuales, mapas mentales y diagramas de flujo.

Los mapas conceptuales constituyen un eficaz medio para representar gráficamente ideas o conceptos que están relacionados. Los mapas conceptuales tienen su origen en los trabajos que Novak y sus colaboradores de la Universidad de Cornell realizaron a partir de la Teoría del Aprendizaje Significativo de Ausubel.

Según la Teoría del Aprendizaje Significativo de Ausubel, este ocurre cuando una nueva información “se conecta” con un concepto relevante pre existente en la estructura cognitiva, al contrario que el aprendizaje tradicional mecánico donde la  información es almacenada, sin interactuar con conocimientos pre- existentes.

Los mapas conceptuales son una forma de visualización de conceptos y relaciones jerárquicas entre los mismos que pretende aprovechar la capacidad humana de reconocer imágenes para facilitar el aprendizaje y la memorización.

Un mapa conceptual básicamente es un recurso esquemático  que se construye con dos elementos: ideas o conceptos que se presentan escribiéndolas encerradas en un óvalo, rectángulo u otra figura geométrica y conectores que se representan por medio de una línea inclinada, vertical u horizontal que une ambas ideas (establece la relación).

Un mapa conceptual puede incluir un tercer elemento: los descriptores, que son la palabra o palabras que etiquetan la relación y se escriben cerca de los conectores o sobre ellos.

De forma sencilla podemos establecer una serie de pasos para explicar la técnica de elaboración de mapas conceptuales:

1. Leer  el texto sobre el que  estamos trabajando y comprenderlo.

2. Localizar y subrayar las ideas o palabras más importantes -palabras clave- con las que se construirá el mapa.

3. Determinar la jerarquización de dichas ideas o palabras clave.

4. Establecer las relaciones entre ellas

Cuando hablamos de un mapa mental o Mind Mapping nos estamos refiriendo a una técnica inventada por el británico Tony Buzan. El mapa mental busca y exige imágenes para su construcción a diferencia de un mapa conceptual. Dicha imagen se colocará en el centro y será clara y multicolor para centrar la atención.

El proceso de elaboración es creativo con  una estructura radial, en la que agrupamos y jerarquizamos las ideas en ramas de segundo, tercer,…nivel. El número de ramas principales ideal será inferior a 8, para favorecer la memorización.

 

Los diagramas de flujo son otra modalidad de visualización y esquematización de ideas, la diferencia básica con los mapas conceptuales y los mapas mentales es que los diagramas de flujo representan la secuencia lógica de una solución que conlleva siempre instrucciones o pasos. El diagrama de flujo sirve para mostrar la solución del proceso.

Todo diagrama se compone de operaciones, decisiones y ciclos repetitivos que están estandarizados por la ISO:

Óvalos para iniciar o finalizar el algoritmo

Rombos para comparar datos o tomar decisiones

Rectángulos para iniciar una acción o instrucción general

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