AUTÓNOMO O SOCIEDAD LIMITADA UNIPERSONAL: ¿QUÉ ME CONVIENE? (I)

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Después de muchas vueltas y vueltas a la cabeza, después de tantos cálculos y noches sin dormir, por fin te has decidido.

Es el momento: empiezo!!

Te lanzas a poner en marcha tu proyecto empresarial. Tienes tu idea, el plan de negocio, financiación y quizás hasta algún cliente.

Pero te asalta una de las grandes dudas que aparecen nada más empezar: la forma jurídica de tu empresa.

¿Autónomo o Sociedad?

Para ayudarte en la decisión, te ofrecemos, de forma esquemática, clara y sencilla,  los puntos clave de cada una de las opciones. Solo tendrás que elegir la que más te conviene.

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En primer lugar, es importante tener en cuenta que los criterios para elegir entre una u otra opción son variados. Los más importantes son:

1. Numero de promotores

No es conocido por todas las personas que deciden poner en marcha un proyecto empresarial que, tanto una SL como una SA, pueden constituirse como Unipersonales.

Este no es, por tanto, un criterio que marque la diferencia, pero que sí es importante conocer para no establecerse como autónomo si, en realidad, lo que te conviene es una SL.

Es habitual que muchos emprendedores piensen que “como soy yo solo, me tengo que establecer como autónomo”. Esto no es así ni tiene por qué ser la mejor opción.

2. Capital inicial y proceso de constitución

Estos conceptos se refieren al montante económico que se exige legalmente para constituir una u otra forma jurídica, así como los trámites legales exigidos para dicha constitución.

Veremos que la principal diferencia es económica.

3. Responsabilidad patrimonial

Es el elemento que determina hasta donde alcanza la responsabilidad del promotor o dueño de la empresa.

Dicha responsabilidad es diferente en uno u otro caso.

4. Tipo de actividad

La actividad económica que vaya a desempeñar la empresa es otro criterio determinante marcado, fundamentalmente, por la legislación sobre la materia y que puede limitar la elección.

En este sentido, existen normas que establecen que, por ejemplo, en el caso de una oficina de farmacia, ésta no puede estar a nombre de una S.L.; o en el caso de una agencia de viajes, que debe ser, necesariamente, una sociedad mercantil.

5. Gastos de gestión

Todas las sociedades tienen la obligación de llevar una Contabilidad, así como de presentar, en el Registro Mercantil, sus Cuentas Anuales, lo que supondrá, normalmente, unos mayores costes de asesoría y gestión.

6. Tributación

Las personas físicas tributan en el IRPF (caso de los autónomos), mientras que las sociedades lo hacen a través del Impuesto sobre Sociedades (caso de las SLU ó SAU).

Veremos cómo hay importantes diferencias y como este puede ser un criterio determinante en función de los ingresos obtenidos con la actividad.

7. Retribución del socio trabajador

En las sociedades unipersonales, el administrador puede recibir una nómina como socio trabajador. Esto constituye, a todos los efectos, un gasto deducible por la sociedad.

Es, por tanto, una importante ventaja respecto al autónomo, en donde no es posible esta opción.

Una vez que conoces los puntos clave que has de tener en consideración a la hora de elegir la forma jurídica de la empresa, pasamos a analizarlos con más detalle, con datos concretos, y que te ayudarán a valorar los pros y contras de cada uno de ellos.

Te espero en:

Autónomo o Sociedad Limitada Unipersonal: ¿qué me conviene? (y II)

1 Comentario

  • Hola,

    Un post muy completo. He leído recientemente sobre la posibilidad de constituir una empresa en Reino Unido ya que es mucho mas económico. ¿Recomendarías esta opción?

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