Cómo decorar el dormitorio y no fallar

¿Quieres un dormitorio bien decorado que también sea un rincón de tranquilidad? No te preocupes porque vamos a darte unas claves muy útiles para que puedas conseguirlo de la mejor manera.

Solo tienes que leer atentamente, tener ganas de un cambio, un poco de gusto y voilà…

Decorar el dormitorio para disfrutarlo

Distribución cómoda

La cama manda: cómo situarla

Te recomendamos posicionarla pegada a la pared más ancha y con el cabecero centrado en esta, porque produce sensación de equilibrio. Lo primero es buscarle el lugar a la cama y, en base a ella, organizar el resto de los elementos decorativos del dormitorio.

Planifica un armario simétrico

La simetría es un aliado de los espacios serenos y equilibrados. De hecho, el armario, que tiene tanto peso visual para decorar el dormitorio, es mejor que sea un modelo simétrico. Para ser cómodo, este debería medir al menos 180 cm de ancho.

Reserva sitio para almacenaje

Hay estudios que establecen una relación entre el desorden y las alteraciones del sueño. Por eso es tan importante favorecer el orden con un buen almacenamiento de los objetos. En este sentido, los básicos serían dos mesillas, el armario, una cómoda y un banco o silla donde poder dejar la ropa. ¿Necesitas espacio extra? Apuesta por una cama arcón.

Crea tu rincón de relax

Contar con una zona de lectura, por pequeña que sea, refuerza la sensación de tranquilidad. Para ello, puedes aprovechar el espacio bajo la ventana con un banco de 45 cm de fondo o habilitar una zona de lectura con una pequeña butaca. Solo necesitas 1 m2 y respetar los 60 cm de paso.

Colores para un buen descanso

estancia donde se pretendió decorar el dormitorio con tonos suaves

Blanco: apuesta siempre segura

Es luminoso, relajante, atemporal y amplia el espacio. Por eso es una opción óptima para el dormitorio. Eso sí, evita los blancos que azulean, porque pueden resultar fríos. En cambio, apuesta por los blancos crema apagados, ya que crean atmósferas envolventes y acogedoras.

Pon tonos suaves

Si buscas un ambiente relajante pero con un plus de calidez, los neutros cálidos como los cremas, capuchinos o beige son perfectos. El efecto que evocan es arenoso y sereno. Con textiles o muebles blancos crean estancias ligeras. Por el contrario, si prefieres un ambiente más fresco, los azules tenues y los verdes suaves nunca fallan.

¿Y los colores oscuros? ¿Te atreves?

No están prohibidos en el dormitorio, ¡para nada! Eso sí, úsalos en su justa medida y si el tamaño de tu dormitorio lo permite. Ten en cuenta que los colores intensos evocan atmósferas elegantes y acogedoras. Los azules profundos y los grises oscuros ayudan a reducir los niveles de estrés que acumulamos durante el día y promueven una sensación de calma.

Ropa de cama más confortable en el dormitorio

De lino y algodón: la mezcla perfecta

Son las opciones más habituales y las que nunca fallan para decorar el dormitorio. El 100% algodón es un tejido fresco que absorbe la humedad y evita las reacciones alérgicas en la piel. Se usa tanto en verano como en invierno y destaca por su suavidad al tacto. El lino, sin embargo, es más indicado para el verano. Es muy popular por ser hipoalergénico y por su capacidad para regular de manera natural la temperatura de la cama.

De franela: una buena solución para las bajas temperaturas

Esta ropa de cama es la opción más popular durante los meses fríos, sobre todo si eres friolero. Es extremadamente suave y liviana, lo que garantiza un buen descanso. Además, no es muy cara. La hay de distintos materiales, de lana o de fibras sintéticas. ¡Tú eliges!

La ropa de cama 100% natural

Además de por su calidad, que garantiza un mejor descanso, es recomendable por su durabilidad y consumo responsable. Y es que una ropa de cama confeccionada con tejidos naturales tras diez años de uso puede estar en perfecto estado. Por lo que no será necesario renovarla cada tres años, como puede ocurrir con algunas sábanas sintéticas.

 

Iluminación suave y regulable

iluminación indirecta para decorar el dormitorio

Luz ambiental: una elección acertada

Lo ideal es iluminar los elementos que quieras destacar: el vestidor, la cama, un cuadro… Y evitar una luz cenital que ilumine de manera general todo el dormitorio, porque puede resultar molesta cuando estás tumbado en la cama. Además, ofrece una luz plana, aspecto este que no interesa en esta estancia.

Temperatura de color: la clave del éxito

Si buscas una luz que genere confort, apuesta por una cálida y evita una luz fría. Aunque con una luz blanca y fría, la sensación es de más luz, con la luz cálida se generan espacios más acogedores donde apetece pasar más tiempo.

Regula la intensidad: ambientes más personales

Es muy interesante porque da un gran abanico de intensidades de luz. Se recomienda tanto para las lámparas fijas como para las orientables. Así, con una misma luminaria con regulador puedes crear diferentes escenas. Por ejemplo, una luz más focalizada si estás leyendo o una más tenue para ver la televisión.

¿Preparado para decorar el dormitorio y darle un nuevo look? Verás que con nuestras claves, te resultará muy sencillo.

 

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